sábado, abril 10

Dulces sueños

Ya había dicho que mis sueños suelen estar habitados de terremotos, masacres, persecusiones y situaciones intensitas por el estilo. O algo parecido había dicho. Pero esta mañana, mi último sueño antes de despertar ha sido muy curioso, al menos para mi historial onírico, pues la música nunca había figurado en él. Soñé con una canción. Con "Just Like Honey", de Jesus & Mary Chain, para ser más precisa. Soñé que la cantábamos el mareado y yo durante un improvisado programa de radio en vivo. Ja. Qué manera tan alegre (y tan amable) de despertar, digo yo. Sobre todo por aquello de que, a veces, uno abre el ojo envuelto en cualquiera que haya sido la sensación-emoción del último sueño. De modo que hoy mi corazoncito y mi mente han amanecido cubiertos por el sabor dulzón de esa canción que aparece en el soundtrack de Lost in Translation (tengo que volver a verla, pero ¡ya!) Hagamos de este un día alegre, pues.

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