lunes, octubre 18

La magia de un concierto

Durante equis minutos, lo único que importa es aquellos que están sobre el escenario y los acordes que emanan de sus respectivos trastes musicales. Miles de manos, pies y bocas se sintonizan. Se aplaude, se corea, se grita, se brinca, se brinda... La piel se eriza una y otra vez, y uno sonríe, sonríe de veras. Con cada partícula. Todo lo que no sea ese momento, simplemente no existe. Es un auténtico aquí y ahora de éxtasis. Después, quedan los recuerdos; más o menos difusos. Pero siempre, la sensación de haber sido parte de un gran, gran acto de magia pura. Memorable. Esta vez, a cargo de Arcade Fire.

Les dejo la belleza que es "Wake Up", con la cual cerraron y terminaron de robarse mi corazón. :'D

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